Umberto Eco: Internet no puede sustituir al conocimiento ni el ordenador a nuestro cerebro

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El recientemente fallecido Umberto Eco, semiólogo, escritor, autor entre otras novelas de El Nombre de la Rosa, escribió una carta a su nieto en la que reflexionaba sobre la tecnología y le daba algunos consejos para el futuro:  apréndete de memoria “ La vispa Teresa “ ( un poema infantil de Luigi Sailer ), pero también el plano de la Roma o el nombre de los criados de los Tres mosqueteros. Porque internet no puede sustituir al conocimiento ni el ordenador a nuestro cerebro.

Alicia, una madre del AMPA ha colaborado en traducir la carta, de la que reproducimos aquí sus párrafos más interesantes:

Querido nieto:

No quisiera que esta carta navideña sonase demasiado sentimental y ofreciese consejos acerca del amor por nuestros semejantes, por la patria, por el mundo y ese tipo de cosas. No me hagas demasiado caso cuando debas ponerla en práctica, pues el sistema de valores habrá cambiado tanto, que probablemente mis recomendaciones resultarán antiguas.

Si quisiera centrarme en una sola recomendación que podrías poner en práctica ahora, no  no cometeré el error de desaconsejarte navegar con tu Ipad, no sólo porque parecería un abuelo chocho sino porque yo también lo hago. Como mucho, en caso de que navegues por algunos de los centenares de sitios porno que enseñan relaciones entre dos seres humanos, o de mil maneras, te aconsejaría que no pienses que eso que ves es sexo;  no sólo porque es bastante monótono, sino porque en realidad, se trata de una puesta en escena que te impide salir de casa y mirar a las chicas de verdad.

(…)

Pero no es de esto de lo que quiero hablarte, si no de una enfermedad que ha golpeado a tu generación y también a la de  muchachos más mayores que ya van a la universidad: la pérdida de la memoria.

Es verdad que si quieres saber quién es Carlomagno o dónde está Kuala Lumpur no tienes más que buscarlo en internet y averiguas de inmediato. Hazlo cuando te haga falta, pero  intenta recordarlo luego para no tener que buscarlo una segunda vez si lo necesitaras, por ejemplo, en la escuela. Cuando haces eso, corres el riesgo de pensar que si tu ordenador te lo puede decir todo al instante, no necesitas “metértelo en la cabeza”.

(…)

La memoria es un músculo, como los de las piernas; si no lo ejercitas se atrofia. (…)

Aquí va mi dieta: Cada mañana aprende un verso, una poesía breve, como nos obligaron a hacer a nosotros. Y podrías organizar un concurso entre tus amigos para ver quién la recuerda mejor. Si no te gusta la poesía, hazlo con las plantillas de los equipos de futbol, pero no sólo debes saberte los jugadores de la Roma, sino los de otros equipos, también de  épocas pasadas (yo recuerdo la formación del Torino cuando su avión se cayó en Superga con todos los jugadores a bordo: Barcigalupo, Ballarin, Marose etc.). Organiza concursos de memoria sobre los libros que has leído (¿quién estaba a bordo de la Española en La Isla del Tesoro? Lord Trelawney, el capitán Smollet, el doctor Livesey, Long John Silver, Jim…). Averigua si tus amigos se acuerdan de quiénes eran los criados de los tres mosqueteros y D`Artagnan ( Grimaud, Bazin, Mousqueton y Planchet ) y si no quieres leerte Los tres mosqueteros ( no sabrás lo que te pierdes ) hazlo con alguna de las historias que has leído.

Parece un juego ( y es un juego) pero verás cómo tu cabeza se llena de personajes, historias, recuerdos de todo tipo. Te habrás preguntado por qué los ordenadores se llamaban hace tiempo cerebros electrónicos: es porque fueron concebidos siguiendo el modelo de nuestro cerebro, pero nuestro cerebro tiene más conexiones que un ordenador. Nuestro cerebro es una especie de computadora que llevas en tu interior, que crece y se robustece con el ejercicio, mientras que el ordenador que tienes sobre tu mesa, cuanto más lo usas, más velocidad pierde y después de un tiempo debes cambiarlo. En cambio, tu cerebro puede durar noventa y un años y a los noventa y un año ( si lo has ejercitado) recordará más cosas de las que recuerda ahora. Y gratis.

Después está la memoria histórica, aquella que guarda los hechos de tu vida y las cosas que has leído, incluso aquello que ocurrió antes de tu nacimiento.

Hoy cuando vas al cine tienes que entrar a una hora fija, cuando comienza la película, y nada más comenzar alguno te cuenta lo que sucede. En mis tiempos se podía entrar al cine en cualquier momento, quiero decir que también a mitad de la película y debías intuir que había ocurrido antes (después, cuando recomenzaba la película, veías si te lo habías imaginado bien, y si te había gustado la película, te podías quedar y volver a verla). La vida es como una película de mis tiempos. Nosotros entramos en la vida cuando ya han sucedido muchas cosas, desde cientos, miles de años, y es importante aprender aquello que ha sucedido antes de que naciésemos; sirve para entender mejor por qué suceden hoy las cosas buenas.

La escuela debería enseñarte a aprender aquello que ocurrió antes de tu nacimiento, pero se ve que no lo hace bien, porque varias encuestas nos dicen que los chicos de hoy, incluso aquellos que van a la universidad, no saben (o no quieren saber) qué sucedió en 1980 ( y no hablemos de lo que sucedió hace cincuenta años). Nos dicen las estadísticas que si preguntas a alguno quién es Aldo Moro responden que era el jefe de las Brigadas Rojas- en lugar de saber que fue asesinado por ellas.

(…)

Pero¿ por qué es tan importante saber lo que sucedió antes? porque muchas veces aquello que sucedió te explica muchas cosas que suceden hoy, y en todo caso, como pasa con la alineación de los futbolistas, es un modo de enriquecer nuestra memoria.

No sólo lo puedes hacer con los libros y revistas, lo puedes hacer también con internet. Que lo debes usar no sólo para chatear con tus amigos, sino también para “chatear” con la historia del mundo. ¿ Quiénes eran los hititas?¿Cómo se llamaban las calaberas de Colón? ¿Cuándo desaparecen los dinosaurios? ¿ El Arca de Noé podía tener timón? ¿Cómo se llamaba el antepasado del büey? ¿Existían más tigres hace cien años que hoy? ¿Qué era el Imperio de Mali? ¿Quien hablaba del Imperio del mal? ¿Quién fue el segundo Papa de la historia?

Podría continuar hasta el infinito y todas serían bellas búsquedas, todas para recordar. Vendrá el día en que serás anciano y te sentirás como si hubieras vivido mil vidas, como si hubieses estado en la batalla de Waterloo, como si hubieras asistido al asesinato de Julio Cesar y hubieras estado a poca distancia del lugar donde Bertoldo “ el negro”, mezclando sustancias para encontrar el modo de fabricar oro descubrió por error la pólvora de disparar, y saltó por los aires ( y bien que le estuvo).

Otros amigos tuyos que no hayan cultivado su memoria habrán vivido, en cambio, una sola vida, la suya, que quizás habrá sido melancólica y pobre de grandes emociones.

Cultiva la memoria, y desde mañana, apréndete de memoria “La vispa teresa”.

Umberto Eco

 

 

 

 

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